Inseguridad personal y jurídica
En la actualidad Los trabajadores del sector agrícola corren al menos el doble de riesgos de morir en el lugar de trabajo que los trabajadores de los demás sectores, Cada año, mueren como mínimo 170.000 obreros agrícolas por causas relacionadas con su trabajo.
Podemos decir que la inseguridad jurídica y personal son los principales factores que desincentivan la inversión en tierras agrícola.
Hoy en día tener una finca y dedicarse a la agricultura para muchos ya no es una opción. La actividad agrícola ha venido perdiendo seguidores debido a los diversos factores políticos, económicos y jurídicos que marcan el desempeño de este sector.
Quienes hoy mantienen el trabajo en el campo aseguran que lo hacen prácticamente "por amor al arte", pues la agricultura dejó de ser una actividad próspera para convertirse en un dolor de cabeza.
La inseguridad jurídica y personal son los principales factores que alejan cualquier nueva intención de inversión en tierras agrícola. Los rescates de tierras que ha venido aplicando el Gobierno, y que se han acentuado en los últimos dos años, han desestimulado las inversiones por temor a futuras expropiaciones.
La inseguridad personal en el campo es un problema grave, pues los productores agrícolas constantemente son víctimas de extorsión y de secuestros. Estos factores mantienen prácticamente paralizado el mercado agrícola nacional.
Quienes tienen intención de vender sus fincas porque desean retirarse de la actividad, señalan que "no hay quien quiera comprarlas, pues el riesgo a perder todo es muy alto".
varios millones de los 1.300 millones de obreros agrícolas que hay en el mundo resultan gravemente heridos o lesionados en su trabajo debido a accidentes ocurridos al manipular maquinaria, o son víctimas de envenenamientos por pesticidas u otros productos químicos utilizados en la agricultura. la situación real en materia de salud y seguridad en el trabajo tal vez sea peor de lo que reflejan las estadísticas, ya que en todas partes del mundo los registros de muertes y lesiones suelen ser incompletos. El índice de mortalidad, por ejemplo, bien pudiera alcanzar hasta un tercio más de lo que indican los datos estadísticos.
Si bien la agricultura ocupa en promedio 9 por ciento de la fuerza de trabajo de los países más industrializados, casi la mitad de la mano de obra mundial sigue dedicada a la producción agrícola, concentrándose esencialmente en los países en desarrollo. La agricultura absorbe el 20 por ciento de los trabajadores de Europa oriental; en América Latina, los obreros agrícolas representan 25 por ciento de la fuerza de trabajo. Casi 63 por ciento de los trabajadores de Africa y 62 por ciento de los de Asia se desempeñan en la agricultura; en cambio, en la Unión Europea dicha proporción es de apenas 5,2 por ciento.
Comentarios
Publicar un comentario